Evolución del rodeo

El progreso en el campo no se detiene. Empezamos hace una década seleccionando nuestros primeros vientres de cabañas vecinas, y a partir de esa base iniciamos un camino de selección muy firme dentro de nuestro propio rodeo. Año tras año, nos quedamos únicamente con las vaquillas que mejor responden a las condiciones extremas del monte, buscando siempre mayor docilidad y mejor aptitud carnicera. A esta selección interna le sumamos la incorporación constante de genética nueva, comprando reproductores destacados para refrescar la sangre de nuestro rodeo. Así, combinando la rusticidad de nuestro campo con la mejor genética adquirida, logramos que cada nueva parición supere a la anterior, ofreciendo lotes de invernada cada vez más uniformes y vaquillas con un futuro productivo garantizado.